
«Cuina Catalana»: la iniciativa pública que quiere certificar los restaurantes fieles al recetario y al producto de aquí
En un acto celebrado en Barcelona se ha presentado Cuina Catalana, una iniciativa pública para proteger, certificar y promocionar la gastronomía tradicional catalana. La idea de fondo es sencilla: reconocer a los establecimientos comprometidos con el recetario, con el producto local y con el país.
Qué propone
Cuina Catalana quiere poner en valor el patrimonio gastronómico catalán y darle el mismo reconocimiento que tienen otras grandes cocinas del mundo. Para el sector, la parte más concreta es el reconocimiento a los restaurantes que trabajan el recetario tradicional y el producto de proximidad.
No va sola: se enmarca en una campaña más amplia —"Catalunya, la millor cuina del món"— con acciones, ferias, mercados y presencia internacional.
Por qué te toca como restaurante
El mensaje al sector fue directo: proximidad y compromiso. Se señaló que no puede ser que en restaurantes de casa todavía no haya vinos catalanes o aceite del resto de Catalunya, y se pidió ayuda —también a los medios— para revertirlo.
Detrás de cada plato hay agricultores, ganaderos y pescadores que muchas veces pasan momentos complicados. Apoyar toda la cadena de valor del producto, del campo al final, es la condición para avanzar.
Para ordenar el rumbo se ha creado un grupo motor de la cocina catalana: un grupo de expertos que elaborará una hoja de ruta con las acciones a seguir, abierto a recibir propuestas del sector.
Lo que se anunció
Además de Cuina Catalana, en el acto se pusieron sobre la mesa varias iniciativas:
- Premios Nacionales del Aceite y el Mercado del Aceite Nuevo en Barcelona (ya en marcha), y —siguiendo ese modelo— los futuros Premios Nacionales de la Miel y un nuevo Mercado de la Miel en Barcelona.
- Gastrosàvies, un proyecto para recuperar e identificar las recetas de nuestras abuelas antes de que se pierdan.
- Una nueva serie de TV3 sobre gastronomía, hecha con el Departament d'Empresa, que se llamará Gènesi.
- La Setmana del Bon Aliment Català, que recupera —después de siete años— la gran muestra de vinos y cavas en Barcelona.
- Formación alimentaria en las escuelas, ya iniciada, con la voluntad de extenderla, y un canal público para combatir la desinformación sobre alimentación y defender la dieta mediterránea, reconocida como patrimonio de la humanidad.
Una cultura viva
El acto cerró con una idea que resume el tono: la cocina catalana es patrimonio que se conserva en las comidas, una cultura viva y una forma de explicar quiénes somos. Con raíces profundas, pero mirando en grande.
Para el restaurador, más allá de premios y campañas, el fondo es práctico: producto de proximidad, recetario y territorio. Ahí es donde un local puede sumarse a la ola —y diferenciarse.
Contenido informativo y de opinión, elaborado a partir de la intervención pública en el acto de presentación de Cuina Catalana en Barcelona.
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